
Pensando siempre en los hitos mas importantes que me han marcado en la vida, y que con mi imaginación de niño, siempre quise explorar las calles de Macondo, la pequeña ciudad que nació por José Arcadio Buen Día y toda su extirpe, de la mano de Gabriel García Marquez, que personalmente, por decir de alguna forma, la persona que mejor sabe ocupar la imaginación y un lápiz.
Despues de leer el libro unas cuantas veces, y saber mas detalle de cómo puede llegar a ser la vida ahí, me puse a navegar e imaginar que cabida tendría yo en un lugar tan particular como ése. La verdad, he pasado muchas horas imaginando y tratando de calzar en las vidas del Coronel Aureliano con sus 17 hijos, el gran Arcadio, que con su fuerza descomunal podía destrozar un toro, y morir a manos de su esposa y dejar su olor a polvora por muchos años en las calles de Macondo, y saber la historia de los Buendia, con el primero amarrado a un escaño y con el último tirado por hormigas.
Hace un mes atrás los papás de un amigo [Blasco Ruiz] fueron de vacaciones a Colombia, y me acaban de contar, sobre todo el Tio Juan Carlos , su experiencia en la hacienda donde nació García Marquez y el castaño donde estuvo José Arcadio. Reconozco que antes de comenzar a contar todo lo que pasó en esos momentos, mi imaginación subió a las nubes, pensando en qué sentiría yo estando en ese lugar que tantas veces he soñado con conocer. Esos minutos de relato sobre Macondo y su historia, han sido uno de los minutos mas placenteros escuchando a una persona...
La verdad que la imaginación no tiene límites, pero sólo pensar que existe la posibilidad de visitar ese lugar, me tendrá pensando por mucho tiempo en visitarlo...
